¿Te atreves a TRANSFORMARTE?

¿Te atreves a TRANSFORMARTE?

Muchos de nosotros sentimos el llamamiento de aportar a la sociedad y  hacerlo desde “acompañar” a los demás en sus procesos y dificultades. Para lograrlo, debemos tener en cuenta distintos aspectos del acompañamiento.

A menudo, en los acompañamientos se aplican una serie de técnicas establecidas, un protocolo o seguimos unos pasos aprendidos. Para los que se han formado como terapeutas, coaches o acompañantes, esos protocolos son pasos que sirven para el proceso de aprendizaje, pero que con la experiencia , nos damos cuenta que hace falta ir más allá de la técnica.

Un  acompañamiento de calidad, tiene relación con llevar este momento a un espacio ‘sagrado’ de conexión con uno mismo y con el otro. Esto solamente podemos lograrlo a través de un trabajo personal previo, logrando la conexión con nuestra parte más profunda para percibir, a través de la vivencia, hasta llegar a ver al otro de una forma igualitaria y sin diferencia alguna, ya que formamos parte de un todo. En un espacio donde todos somos simplemente, seres humanos, sin ninguna distinción. Si logramos ver al otro bajo esa perspectiva, posiblemente podremos generar un campo, donde la investigación para acceder a nuestras memorias harán brotar la toma de conciencia.

Buscar la excelencia en el acompañamiento es una meta para aquél o aquella que ha decidido profundamente ser un canal por donde se manifiesta la “magia” que surge cuando nos ponemos en contacto con esa fuente de infinitas posibilidades. Cuando una persona decide cambiar o sanarse, en ese preciso momento ya empieza esa “magia”, ya que todo conspira para que pueda emprender ese camino de conciencia.

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo.” Gandhi

Sin embargo, para cobrar el significado de un acompañamiento, es necesario que seamos los primeros en tomar la decisión de transformarnos a nosotros mismos y así ser ejemplos de que sí es posible hacer el cambio, viviendo desde la coherencia y logrando transformar así nuestra práctica en un arte, que es el arte de acompañar.

El trabajo de transformación es una ley de vida. Como la oruga que se transforma en mariposa, es irremediable e intransferible. Si has tomado la decisión de transformarte y crees que ese camino resuena contigo, súmate a nuestro barco, y estaremos encantadas en compartir desde el corazón.